Muchas empresas pagan más Impuesto de Sociedades del necesario porque nadie les ha planificado el ejercicio. Las tres palancas legales que más se dejan sin usar son la reserva de capitalización, la reserva de nivelación y la libertad de amortización. Las tres se deciden antes del cierre del ejercicio: después ya no hay nada que hacer.
Actualizado el 7 de agosto de 2026 por NpC Asesoría, asesoría fiscal y financiera en Barcelona.
Cada año, miles de empresas en España pagan más de lo que les correspondería. No porque hagan nada mal, sino porque la propia ley contiene incentivos que la mayoría no aplica. No es culpa de nadie: si nunca te han planificado el ejercicio, no tienes por qué saber que existen.
El problema no es el impuesto, es no planificarlo
Presentar el Impuesto de Sociedades y planificarlo son dos cosas distintas. La presentación ocurre en julio, cuando ya no se puede cambiar nada. La planificación ocurre durante el ejercicio, y es donde se decide lo que vas a pagar.
Tres herramientas legales que muchas empresas no aplican
1. Reserva de capitalización
Premia que la empresa no reparta el beneficio y refuerce sus fondos propios. Si incrementas los fondos propios y mantienes ese incremento, puedes reducir la base imponible en un porcentaje de ese aumento.
Tras la reforma introducida por la Ley 7/2024, el porcentaje general de reducción subió al 20 %, con una escala que puede llegar al 30 % si además incrementas la plantilla media, y el plazo de mantenimiento del incremento bajó de cinco años a tres. La reducción tiene un límite sobre la base imponible, ampliado para las empresas de menor cifra de negocios.
Un matiz importante: esta reserva no exige invertir en maquinaria ni en equipos. Solo exige no repartir y mantener el nivel de fondos propios.
2. Reserva de nivelación
Solo para empresas de reducida dimensión, es decir, con cifra de negocios inferior a 10 millones de euros. Permite minorar la base imponible hasta en un 10 %, con un máximo de un millón de euros al año.
Funciona como un anticipo: si en los cinco ejercicios siguientes tienes pérdidas, esa reserva las compensa. Si no las tienes, revierte al quinto año. En la práctica es un diferimiento del impuesto, no un ahorro definitivo, pero mejora la caja del año en curso.
3. Libertad de amortización y amortización acelerada
Cuando la empresa invierte en inmovilizado nuevo puede concentrar la deducción del gasto en menos ejercicios en lugar de repartirla a lo largo de toda la vida útil. Menos base imponible ahora y mejor tesorería en el momento en que has hecho el desembolso.
Existen además regímenes específicos, como el de libertad de amortización vinculada a inversiones en autoconsumo energético, que conviene revisar cada año porque cambian.
¿Cuánto puede suponer esto en euros?
Depende de cada empresa, y desconfía de quien te dé una cifra sin haber visto tus números. Como orden de magnitud: sobre una base imponible de 80.000 €, aplicar bien la reserva de capitalización puede suponer varios miles de euros de menor cuota en un solo ejercicio. Sin hacer nada extraordinario, solo decidiéndolo a tiempo.
El factor que lo condiciona todo: el calendario
Todas estas palancas se deciden antes del cierre del ejercicio. En julio, cuando toca presentar el modelo 200, ya solo se puede constatar lo que se hizo o no se hizo. Por eso el trabajo útil está entre octubre y diciembre.
Si quieres el panorama completo, tienes la guía de planificación fiscal con las 7 palancas legales y la checklist de cierre contable y fiscal.
Hay además una vía menos conocida para reducir cuota con retorno de la aportación: la deducción por financiación de producciones culturales.
Qué hacemos en NpC Asesoría
Primero asesoramos, después planificamos y después gestionamos. La presentación es la última fase, no la única. Revisamos qué incentivos no se han aplicado en ejercicios anteriores y planificamos el actual para que no vuelva a pasar.
Puedes ver los servicios en el área fiscal, escribirnos desde la página de contacto, a [email protected] o llamar al 93 129 19 34.
Si tu empresa factura por encima del medio millón y la conversación ya no es solo fiscal sino de dirección financiera, esa función la cubrimos desde MiCFO360.
Y si el horizonte es vender la empresa, la planificación fiscal cambia de objetivo: ya no se trata solo de pagar menos este año, sino de que las cuentas resistan una due diligence. Lo desarrollamos en la guía para preparar tu empresa para la venta y en el servicio de M&A y traspasos, con primera consulta gratuita.
Preguntas frecuentes sobre el Impuesto de Sociedades
¿Qué es la reserva de capitalización y cuánto reduce?
Es un incentivo que premia no repartir el beneficio y reforzar los fondos propios. Desde la reforma de la Ley 7/2024, la reducción general de la base imponible es del 20 % del incremento de fondos propios, con una escala superior si aumenta la plantilla media, y exige mantener ese incremento durante tres años.
¿Qué diferencia hay entre la reserva de capitalización y la de nivelación?
La de capitalización premia reforzar los fondos propios y supone un ahorro definitivo si se cumplen los requisitos. La de nivelación es un anticipo de futuras pérdidas para empresas de reducida dimensión y revierte a los cinco años si esas pérdidas no se producen.
¿Hasta cuándo puedo planificar el Impuesto de Sociedades?
Hasta el cierre del ejercicio. Estas decisiones se toman antes del 31 de diciembre en las empresas con ejercicio natural. En el momento de presentar el modelo 200, en julio, ya no se pueden aplicar.
¿Puedo aplicar estos incentivos si mi empresa es pequeña?
Sí, y en algunos casos las condiciones son más favorables. La reserva de nivelación es exclusiva de empresas con cifra de negocios inferior a 10 millones, y el límite de la reserva de capitalización es más generoso para las de menor facturación.
Redactado por el equipo de NpC Asesoría.

